viernes, 4 de enero de 2008

Entre Lagos e Islas


Entre lagos e islas consisten estos días, pues sí, ya que en estos tres último días como ya habéis visto, estuve en la isla de Goree y después en la isla de Ngor y esta mañana y tarde en el mítico lago rosa. Y la verdad que a pesar de que el primer día del año comenzara un tanto difuso, en cuanto al plan de los días futuros. Gracias a la iniciativa, y también a Bernard con quien tuve el placer de disfrutar de la isla donde viuve, isla de Ngor y esta tarde en el lago, han sido unos de los días más estupendos del viaje.

Comenzamos por ayer, donde visitamos la isla de Ngor, una isla que se encuentra en a unos 400 metros de Dakar, que se llega por medio de una lancha de madera, con motor, el mismo tipo de vehículo con el que se llega a España, y decir, que ya es incomodo pasar 4minutos, no te digo yo estar, 10 días en medio del océano, con los pies mojados del agua del barco, y apretujado sin posibilidad de movimiento porque están todos acinados.

Comenzamos un redesayuno, pues ya había hecho lo propio antes de salir de casa, desayuno consistente en leche y un bocadillo, que no me enteré muy bien de que era pero que estaba cojonudo, como para rechazar el segundo desayuno del día. Todo esto en una casa preciosa de tres pisos en la isla, la casa que no era suya, sino de un cantante famoso, que no recuerdo su nombre, Bernard y su hermano se encargan de cuidarla y de recibir a los huéspedes que vienen a pasar unos días a la isla.

Bien comido, una vueltita por la preciosa isla, caminando por estrechas calles, mme fue enseñando todos los stios reseñables, para mi lo más bonito, la zona que daba directamente al atlántico, una zona preciosa. Y justo en ese sitio, tenía una casa precisa un amigo suyo, todo un personaje, quien a pesar de estar casado con una alemana, y por tanto tener la posibilidad de estar en Europa, que es el sueño de la mayoría, prefería quedarse en su casita en la isla, donde decía que tenía todo lo que podía querer, y que en Europa le sería imposible. Él un artista que se dedicaba a vender cuadros y artículos típicos de la zona, y en el patio interior de la casa deambulaba un mono, Bubu se llamaba, muy amable con él y su compañero de piso, pero que no me dejo acercarme más de un metro, amenazante con su boca más que abierta.

Depués de unas dos horas o así regresamos a la casa, donde nos relajamos un poquillo, pues si dfe algo se caracterizan las islas senegalesas, es de la tranquilidad que se respira en ellas, un gran contraste con el caos de la capital. Depués de un Yassa Pulet, que no sé si se escribirá así, consiste en el mítico plato de arroz con pescado un tanto picante. Nos relajamos otro rato, tomando un poco de té todos en compañía, el té que a pesar de ser chino es lo que toman aquí todos los senegaleses después de comer. Hay que tomarse tres vasitos, y la verdad que entra muy bien.

Una vez reposado lo suficiente, subimos a la terraza de arriba, donde estuve hablando con Bernard, contandome un poco su visión de muchos temas, y algo de su experiencia personal, muy interesante, que espero podáis ver en el documental. Charla que duró un montón, hasta se nos pasó que se había acabado la cinta, y aun seguíamos hablando.

Más tarde ya de vuelta a Nord ford, que así se llama el barrio donde toy. Para que de noche diéramos una vueltita por la Dakar nocturna, sitios pijos que acentúan si cabe el gran contraste que se puede ver a lo largo de toda la ciudad. Y así termino el día.

Y hoy comenzó gracias al anterior, pues fue entonces cuando ultimamos los detalles, para irnos al lago rosa. Un taxi nos recogió a las 11 y con el estuvimos toda la tarde, comentar a que aquí los taxis son muchos más baratos que en España y funcionan por regateo a precio fijo. Una vez allí, pues vimos y nos explicaron como obtenían la sal de lago, que luego vendía a 200francos el kilo. Un baño en lo que también se conoce como el mar muerto senegalés, donde costaba mantenerse de pie sin que el agua te empujase hacia arriba. Y fue en una de estas en las que me dio por bucear, fue entonces cuando de verdad aprecié el rosa, un color rosa que se debe a la alta concentración en sal del lago, y un rosa, que solo pude disfrutar unos segundos, pues de la sal que había, pillé un dolor de ojos, que tuve que estar casí un minuto para volver a abrirlos. Eso si el rosa, lo vi.

Y una de las mejores características que tiene el lago es que justo al lado están las dunas a las que llega el parís Dakar, el mismo desierto, donde aprovechamos para darnos una vueltita en camello, muy entretenida. Y mira si es casualidad que justo el día en el que estoy en la llegada del Dakar, es cuando se conoce la noticia de su suspensión.

Ya de vuelta a Dakar, que llegaríamos hgacia las 18:00, me fui con diego hasta la playa que aun no conocía, muy bonica, donde antes de irme, tendré que ir a filmar la preciosa puesta de sol.

Un buen día la verdad, para mañana aun no hay plan bien definido, sólo que a la tarde tengo que irme a Thies pues tengo allí todas mis cosas, y también hay que despedirse de esa gente, pues muy a mi pesar se va acercando mi regreso.




Pdt: la foto, en la que salgo solo y sin camellos, se aprecián las rodadas de los coches que entrenaban y los quads de recreo pues es la llegada del Dakar. Por otra parte en la del lago, se aprecia bien la cantidad de sal que se saca del lago.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Vaya pasada la última foto, me encanta el desierto :D ¿Tú también montaste en camello? No se, a mi me parece que tiene que ser un poco incómodo, bueno marcho, que papa me riñe que tengo que hacer la maleta, 1 besín muy grande!!
Marina^_^

Anónimo dijo...

Amigo.....ya se te acaba lo bueno. Disfruta de estos últimos días y espero que traigas la maleta llena de buenos recuerdos

Besos. Tiama